Yango Ride es un servicio de traslado de particulares que forma parte de la empresa global de tecnología Yango Group.
La irrupción de Yango en el mercado venezolano ha marcado un punto de inflexión en la dinámica de la movilidad del país. Con la llegada de este nuevo actor global y una propuesta de valor enfocada en ofrecer soluciones de transporte accesibles y flexibles, quisimos conocer la visión detrás de este emprendimiento. Para ello, conversamos con María Eugenia Pereda, CEO de Yango en Venezuela, y explorar los detalles de su estrategia de crecimiento, los retos de su adaptación cultural y tecnológica, y el impacto real de su servicio en la vida diaria de conductores y usuarios venezolanos.

María Eugenia Pereda, CEO de Yango en Venezuela
María Eugenia, joven ejecutiva y muy clara en sus proyectos, arranca con una declaración de poder: la plataforma ha logrado acumular la asombrosa cifra de 11 millones de kilómetros recorridos en sus primeros 100 días, una métrica que, según ella, evidencia una adopción «muy, muy sólida» en el mercado local, que ya cuenta con cientos de miles de usuarios activos. Yango no solamente ofrece el servicio tradicional de taxi, sino que ha desatado una ofensiva con su servicio de envíos, que definen audazmente como un «taxi para osas”, asegurando que este es el más competitivo, en cuanto a precio, del mercado.
Las cifras de la casa matriz son impresionantes —más de 2.000 millones de viajes y 1.2 millones de socios conductores a nivel global —, y en Venezuela, el objetivo no es menos ambicioso: la meta es doblar o incluso superar el volumen actual al cierre de su primer año. Para esta conquista, la estrategia es militarmente precisa: consolidar y blindar la operación en Caracas, asegurando la perfección de la experiencia para luego lanzar la expansión con un «copy-paste» estratégico hacia otros territorios clave como Valencia, Maracaibo y Barquisimeto.
El modelo de Yango, según la vocera, es un secreto a voces de prosperidad para los conductores, siendo la flexibilidad la clave del éxito: “Aproximadamente el 40% trabaja a tiempo completo, lo que les permite alcanzar ingresos que pueden ascender a $1.400 mensuales. Pero el verdadero atractivo radica en los incentivos: además de las tarifas, la compañía ofrece un esquema de bonos semanales que son ‘extremadamente llamativos’ ya que permiten obtener hasta $90 adicionales a la semana, y esta promesa de ingresos masivos ha sido un imán para el 60% restante de los conductores, que usan la plataforma simplemente para generar un ingreso extra”.
Sin embargo, esta rápida ascensión ha tenido sus batallas internas: el principal «súper reto» ha sido la educación del conductor en la difícil cultura de la cobranza directa en efectivo, y la necesidad de una agilidad extrema para adaptar la plataforma a la diversa variedad de métodos de pago venezolanos.
La pregunta sobre la segmentación demográfica generó la respuesta más sorprendente de la entrevista, rompiendo el mito de la inteligencia artificial invasiva. María Eugenia reveló que, para Yango, es «prácticamente imposible» acceder a datos sensibles como el sexo o la edad del usuario, pues esa información está celosamente protegida en una «caja negra» de servicios.
La CEO lanzó un desafío a la segmentación tradicional: la movilidad es un servicio «súper Inclusivo y muy noble”, ya que las necesidades de transporte no varían por género o edad, por lo tanto, su estrategia no se basa en el usuario, sino en la eficiencia: detectar las «zonas calientes de pedido”, medir la frecuencia de uso y equilibrar la oferta y la demanda. Sus campañas de mercadeo se orientan a mejorar la frecuencia y la disponibilidad, no la demografía.
Pero el golpe de efecto final fue su confesión: para entender el mercado, la CEO no sólo utiliza la aplicación «varias veces al día”, sino que también le gusta «conectar como conductor cada cierto tiempo», actuando como una espía encubierta para escuchar directamente a los pasajeros.
Su mensaje a los emprendedores es tan audaz como su estrategia: aprender a escuchar y, sobre todo, testear el mercado «saliendo a la calle». El éxito de Yango, que ya ha establecido una hoja de ruta clara para la expansión nacional y ha generado un volumen significativo de ingresos para cientos de miles de venezolanos, subraya la necesidad de seguir de cerca los caminos que están trazando los emprendimientos liderados por gente joven en el país.















