A una semana del terremoto del 24 de junio, la Alianza de Mujeres Especialistas en Comunicación y Gobernanza Humanitaria emitió un llamado urgente para transformar la narrativa de la cobertura en Venezuela. La organización advierte que la desinformación y las cadenas desactualizadas en redes sociales están provocando un colapso logístico en los centros de acopio
A una semana del terremoto del 24 de junio, la Alianza de Mujeres Especialistas en Comunicación y Gobernanza Humanitaria emitió un llamado urgente para transformar la narrativa de la cobertura en Venezuela. La organización advierte que la desinformación y las cadenas desactualizadas en redes sociales están provocando un colapso logístico en los centros de acopio (obligando a instituciones como Cáritas a pedir treguas) y activando la llamada «Acción con Daño» (ayudar de forma inconsciente pero perjudicial). Para contrarrestarlo, presentaron un documento técnico gratuito basado en estándares de la ONU, UNICEF, ACNUR y el PNUD.
La ruta estratégica de 7 pasos
El manual propone sustituir la impulsividad por una estructura técnica orientada al desarrollo a largo plazo y evaluar el contexto: Analizar el impacto real del sismo.
Fijar objetivos claros: separar la información institucional de la utilidad pública.
Acciones basadas en datos: comunicar con estadísticas contrastadas, no con intuición.
Transparencia absoluta: mensajes estrictamente basados en hechos comprobables.
Segmentar la audiencia: identificar con precisión el receptor del mensaje.
Seleccionar canales técnicos: priorizar carruseles educativos sobre el contenido emocional.
Manejar el timing: entender que el silencio responsable supera al mensaje apresurado.
Líneas rojas vs. Estándar UNICEF
La Alianza exige un pacto de neutralidad de marcas (sin logotipos gigantes en la «zona cero») y establece límites estrictos para proteger la dignidad de los afectados, especialmente de los niños: lo que NO se debe hacer (Líneas Rojas) Lo que SE DEBE hacer (Estándar UNICEF)
Sensacionalismo clínico: mostrar menores heridos, en camillas o vulnerados.
Anonimato visual absoluto: planos abiertos, tomas de espalda o rostros pixelados profesionalmente.
Identificadores geográficos: publicar nombres, edades o refugios (evita el rastreo de redes de delincuencia).
Fondos desenfocados: ocultar la infraestructura del refugio para evitar la geolocalización.
El «regalo corporativo»: grabar el llanto o sorpresa de un niño obligándolo a posar junto al logo de una marca.
Espacios seguros: mostrar contenidos de dinámicas psicosociales o niños dibujando en zonas amigables.
Capacitación gratuita: la organización ofrece talleres sin costo para jefes de redacción, equipos técnicos y directores de sostenibilidad. Las solicitudes se procesan en un lapso de 24 a 48 horas a través de su Formulario de Registro y Consulta Técnica en Línea.
Fuente: Protocolos de Protección Infantil ante Emergencias de UNICEF / Directrices de ACNUR / Guía de Comunicaciones en Crisis del PNUD. Recopilado por: Alianza de Mujeres Especialistas en Comunicación y Gobernanza Humanitaria ante la Emergencia.
















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